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  • Comparta las Buenas Nuevas con los amigos católicos


    DANIEL R. SANCHEZ, Ph.D.
    RUDY GONZALEZ, Ph.D.


    Uno de los desafíos más grandes que enfrentamos hoy es cómo presentar el mensaje de salvación con nuestros familiares y amigos Católicos Romanos. Tal vez la razón principal por la cual este es un desafío es que en el pasado muchas personas han utilizado métodos muy agresivos y críticos al tratar de compartir el mensaje de salvación. Como resultado de esto, muchos católicos se han sentido ofendidos y han respondido en una forma defensiva y han tratado de evitar contacto con personas evangélicas. Lo cierto es que en muchos casos no han rechazado el evangelio sino han resistido los métodos utilizados por personas que tienen buena intención pero que no están bien informados acerca de la mejor Manero de presentar al mensaje de salvación. En nuestro libro Comparta las buenas nuevas con los amigos católicos, los autores, los Doctores Daniel R. Sánchez y Rodolfo González, comparten información y consejos para las personas que desean guiar a sus familiares y amigos a tener una experiencia de salvación con Cristo.

    Este artículo forma una parte de su libro el cual se puede conseguir a través del correo electrónico y número de teléfono del Dr. Daniel R. Sánchez, dsanchez@swbts.edu; (817) 932 1921, Extensión 6750.

        
    Escrito por
    Daniel R. Sánchez
    Profesor de Misiones
    Southwestern Baptist Theological Seminary
    Presidente, Church Starting Network
    y
    Rodolfo González, Ph. D.
    Profesor de Nuevo Testamento y Vice Presidente
    Southwestern Baptist Theological Seminary
         
    ©1992, Daniel R. Sanchez, Fort Worth, Texas. Hemos dado permiso a la unidad de Evangelismo de la Junta de Misiones Norteamericanas para utilizar este material. Siéntase libre para duplicar este material y utilizarlo en sesiones de entrenamiento al capacitar a las personas para compartir el evangelio con sus amigos y familiares católicos. Para utilizar este material completo o una parte, en alguna publicación privada o por una institución se necesita obtener permiso por escrito del autor Daniel R. Sánchez. 


    Permission to utilize this copyrighted seminar was given to the Apologetics and Interfaith Evangelism Team of the North American Mission Board in December of 2005.  People may feel free to duplicate it for the purpose of utilizing it in the training of those who want to be more effective in sharing their faith with Roman Catholic friends and relatives. Permission to use any part of this material as a part of a publication by an individual or an institution will need to be obtained by Dr. Daniel R. Sanchez, Professor of Missions, Southwestern Baptist Theological Seminary, P.O. Box 22000, Ft. Worth, Texas, 76122-0248 or by e-mail directed to www.@churchstarting.net


    Para obtener más información relacionada  con el entrenamiento de personas para evangelizar eficazmente se pueden obtener los libros siguientes:

     

    1) Daniel R. Sanchez, Rudolf Gonzalez, Sharing The Good News With Roman Catholic Friends, 2004, Church Starting Network.

    2) Daniel R. Sanchez, Gospel In The Rosary, 2004, Church Starting Network.

     

    ESTUDIO BÍLICO

     

    Jesús y La Mujer Samaritana

     

    Introducción

    El mensaje esencial del evangelio es la proclamación al mundo que Dios ama a la humanidad caída suficientemente como para dar a Su Hijo como rescate por su pecados (Juan 3:16-17; 1 Timoteo 5:5-6; Hebreos 9:28; 1 Juan 2:2). El amor genuino de Dios no se puede demostrar más claramente que al ofrecer un medio por el cual la persona en rebelión pecaminosa (Job 13:23; Isaías 53:6) sea restaurada a una relación apropiada con Dios y llegue a ser familia de Dios (Juan 1:12; Gálatas 3:26). El evangelio está permeado con la demostración unilateral e inmerecimiento del afecto de Dios que lo ofrece de manera absolutamente completa (Romanos 5:8; 2 Corintios 5:19).

     

    El amor de Dios como lo presenta el evangelio; provee la motivación adecuada para los que proclamen este mensaje que cambia la vida. No es  suficiente con simplemente ser capaz de articular los "pasos de la salvación" con gran precisión. Como el Maestro, el mensaje del amor de Dios tiene que entregarse por un mensajero lleno de amor (2 Corintios 6:11-13). Como a menudo sucede, en los asuntos de la salvación el mensajero usualmente es lo primero que nuestro amigo católico-romano enfrenta, antes que su oído esté a tono con el evangelio mismo (Romanos 10:14-15; 1 Corintios 1:22-25). Por esta razón nos urge preguntar ¿cómo es que el cristiano evangélico demuestra el amor al compartir el evangelio?

    En el estudio que sigue preparamos a los que participan en el seminario para compartir su fe al enfocarse en las oportunidades, desafíos y actitudes que preparan el terreno en las vidas de las personas para tener una cosecha abundante. El encuentro de Jesús con la mujer samaritana nos ofrece una valiosa lección para poner nuestra compasión en acción. El ejemplo de Cristo nos desafiará para salir de las zonas confortables en muchas maneras a favor de alcanzar a los perdidos.

     

    Jesús como el modelo metodológico

    El encuentro de Jesús con la mujer samaritana (Juan 4:1-42) es una instrucción rica para los cristianos evangélicos que toman el testificar seriamente. Esta historia ayuda a tener en cuenta asuntos claves cuando trabajamos con los que no ha experimentado el nuevo nacimiento que tienen preguntas pertinentes a su relación con Dios. Las posibilidades inherentes en esta historia por naturaleza son muchas. A manera de inferencia, esta historia hace resaltar las implicaciones personales que siguen del alcance de Jesús más allá de las convenciones de Su contexto geográfico y social. Aunque estuvo dispuesto a ir más allá de los límites tradicionales, fue capaz de ver con discernimiento profundo a la persona necesitada para identificar el anhelo universal que todos tenemos en común. Al hacerlo así, Jesús sabía cómo tratar con la vida del perdido. Finalmente, en una progresión de cuatro partes Jesús pudo empezar con una persona donde se encontraba e inexorablemente avanzar al encuentro con Él como su Salvador. El encuentro de Jesús con la samaritana desafiará a todos los que desean trabajar con personas muy diferentes a si mismos. Él nos mostrará cómo trabajar con la gente respetuosa pero decisivamente. Note los siguientes aspectos.

     

     

    Jesús cultivó la amistad (Juan 4:1-6)

     

    Al salir de Su medio geográfico

    Juan 4:4 dice que Jesús "tenía que pasar por Samaria." Los evangelios muestran evidencia de por lo menos cuatro viajes Jesús hizo entre Galilea y Jerusalén durante Su ministerio. Es probable que viajara entre Judea y Galilea con regularidad. Para ir de una región a la otra, sin embargo, en el camino estaba Samaria, una región vista con mucho desdén y acrimonia cultivada por más de tres siglos. En una irónica ocurrencia del destino, viajar por Samaria ofrecía la distancia más corta que unía a los judíos de las regiones del norte con las del sur.  No obstante, viajar por Samaria demandaba un gran costo social que los judíos regularmente rehusaban pagar. Muchos judíos simplemente evadían cualquier contacto con los samaritanos y viajaban en ida y vuelta por Perea en el lado oriental del Jordán. Los evangelios muestran que Jesús también, en ocasiones, usó esta ruta menos controversial (Mateo 19:1; Marcos 10:1).

     

    Por esto, ¿cómo vamos a entender la decisión de Jesús de pasar por Samaria? ¿Nació de la conveniencia, de tener que ahorrarse un día para llegar a Galilea más pronto? Aunque algunos eruditos arguyen que el viaje por Samaria era necesario para acortar el tiempo del viaje y quizá evitar confrontaciones con los fariseos (Juan 4:1-3), el uso de "tenía que" (de dei', dei) en el texto indica el uso programático y teológico en Juan. Los eruditos han mostrado que el término se usa a menudo para sugerir una "necesidad divina." Como es evidente en otras partes en Juan (p. ej., 3:14, 30; 9:4) Jesús estuvo motivado a viajar por Samaria primordialmente por el sentido de la voluntad de Su Padre. No había el deseo de evadir a Samaria, ni luchó con la racionalización de la necesidad de viajar por diferente ruta. Dios quería que Él viajara por Samaria y por eso lo hace. Es así de sencillo.

     

    Aplicación: El viaje de Jesús por Samaria desafía nuestra presunción la determinar de antemano que conocemos completamente la voluntad de Dios (Santiago 4:13-17). Como Dios es soberano, Él puede requerir que vayamos  "la segunda milla" para demostrar nuestra disposición de cambiar por amor por los perdidos. A menudo, esto pasa al ir más allá de nuestra comodidad y de los patrones bien usados en el ministerio. Apertura a la autoridad de Dios para que dirija nuestro camino aún a situaciones nada confortables (p. ej., el viaje de Pablo a Jerusalén, Hechos 21:7-14) puede ser una preparación necesaria para ser usados por Dios para llevar a la gente diferente a nosotros a la fe en Cristo.

     

    Al ir fuera de Su comodidad social

    El costo social por tratar con los samaritanos no era insignificante. Hay necesidad de entender varios aspectos. Como muchos eruditos notan, la hostilidad entre judíos y samaritanos databa del reasentamiento asirio del norte de Israel (2 Reyes 17:14-23). El traer pueblos gentiles produjo una raza mezclada de habitantes que los judíos escrupulosos simplemente no podían aceptar. La historia ínter testamentaria también revela que los samaritanos afirmaban legitimidad religiosa para sí que iba hasta Moisés y el Pentateuco (Deuteronomio 11:29; 27:12; Josué 8:23). Ambos pueblos reclamaban a Moisés como el fundamento de su identidad religiosa por eso es fácil ver cómo los judíos y los samaritanos se veían con malos ojos (Nehemías 4; Esdras 4).

     

    Josefo, el historiador judío, recuenta la construcción del templo en el Monte Gerizim por Sambalat durante el tiempo de los persas.  Claramente, para los judíos piadosos que creían que el templo en Jerusalén era el único santuario de Jehová, los samaritanos únicamente podían parecerles como herejes apóstatas. Aunque Juan Hircano, el monarca hasmoneo destruyó el templo en el 128 A.C., los samaritanos aún adoraban en el sitio y mantenían que su fe era superior. La inquebrantable postura teológica de los judíos en Palestina durante este tiempo no concedía espacio para la interacción con los samaritanos. Muchos samaritanos por su parte también sostuvieron posiciones muy firmes con que tan sólo se mencionara Jerusalén (Lucas 9:51-56).

     

    Finalmente, también es posible que la mujer samaritana indirectamente aludiera al temor de algunos judíos de contaminación ritual por cualquier clase de interacción con los samaritanos. Un comentarista capta el asunto de fondo de la mujer "Había un poco de sarcasmo en lo que replicó la mujer, como si hubiera querido decir, '¡Nosotros los samaritanos somos como el polvo debajo de sus pies hasta cuando ustedes desean algo, entonces somos suficientemente buenos!'  No es maravilla que la samaritana se sorprendiera que Jesús le hablara (v. 9). El asunto no era que un hombre le pidiera a una mujer algo de beber durante el fuerte calor del medio día (Génesis 24:17; vea Job 22:7), sino que un judío alguna vez se rebajara para pedirle cualquier cosa a un samaritano.

     

    Aplicación: Cuando Jesús inició su interacción con la mujer samaritana lo hizo contra la corriente del bien incrustado odio y sospechas entre los judíos y samaritanos. Sin embargo, la historia nos enseña que todas las cosas edificadas con manos humanas eventualmente se destruyen y caen. Los prejuicios humanos también caen. Alcanzar a la gente de fe y tradición diferente como los católico-romanos nos expondrán a circunstancias similares. A nadie le gusta que se le cuestionen su fe por las creencias de alguien más, especialmente cuando se percibe un aire de superioridad merecido o de cualquier otra manera. Recuerde que el alcance es para traer a la gente a la relación salvadora con Cristo. No es nuestro lugar ganar el argumento a expensas de perder a la persona. Como pronto notaremos, el mensaje de Jesús trasciende los argumentos entre las facciones de Jerusalén y Gerizim. Tenga en cuenta que aunque la iglesia católica pueda ver la conversación como tratando con la legitimidad de la fe católica como opuesta a la fe "protestante," realmente no se trata de ninguno de esos asuntos. Como Jesús, tenemos que estar dispuestos a salir de nuestra comodidad social a fin de testificarles a los amigos católico-romanos.

     

    Jesús creó interés: (Juan 4:7-14)

     

    Al reconocer el valor de una necesidad sentida

    A la hora del medio día, y con el sol cerca de su cenit, el calor del día estaba en toda su fuerza. Al llegar al pozo de Jacob, la bebida de agua fresca ofrecía un muy necesario refrigerio. El agua, desde luego, es una de las necesidades absolutas de la vida y se establece entre las necesidades más básicas en la jerarquía de las necesidades humanas de Maslow. Alguien ha dicho que el cuerpo humano se compone aproximadamente de un 70 por ciento de agua. Como el aire y la comida, la vida no se puede sostener sin el agua.

     

    Jesús reconoció la necesidad que todos tenemos cuando tenemos sed, pues pone de lado todos los demás intereses hasta cuando se satisface. Al hacerlo, usa este punto de contacto común para revelar la necesidad que todos tenemos de Su mensaje dador de la vida.

     

    Aplicación: A menudo la habilidad para discernir una necesidad sentida solo la podemos experimentar cuando tratamos de "caminar en los zapatos de la otra persona." Esto involucra aprender tanto como podamos de las experiencias de la vida de esa persona y de su mundo cultural, y tomar tiempo para conocerla personalmente y entender su situación. Aunque "entender" a las personas que son bastante semejantes a nosotros socialmente es suficientemente desafiante, ahora trabajar con personas con quienes tenemos poco o ningún punto aparente en común nos probará hasta el límite. Una cosa relativamente simple, tal como la oferta de algo para comer que no es parte de nuestra dieta regular, si no se trata bien, causará una ruptura completa en las posibilidades de resultados fructíferos. Encaremos esto, muchos cristianos evangélicos no están dispuestos a abrazar su propia "Samaria," aun cuando, ostensiblemente, se comprometen a ir a donde Cristo los guíe. "Los samaritanos" tienen el derecho que Dios les ha dado de existir como samaritanos y no es nuestro trabajo ajustar su cultura para que se acomode a nuestra sensibilidad. Muchos evangélicos cristianos bien intencionados jamás entenderán el problema de la persona perdida simplemente por que rehúsan sacrificar alguna comodidad personal.

     

    Al relacionarse con la necesidad espiritual

    Las necesidades sentidas son un gran vehículo para relacionarlas con el mensaje evangélico. El evangelio de Juan usa varias metáforas relacionadas directamente con las necesidades humanas básicas (p.ej., Jesús como el pan de vida [Juan 6:35], el agua de vida [Juan 7:37], la luz [Juan 8:12], etc.). En este caso, Jesús no permite que la actitud cínica de la mujer le impida hacer la conexión espiritual. Su referencia al "agua viva," literalmente puede significar una fuente de agua como opuesta a los estanques, cisternas o aljibes (Génesis 26:19; Levítico 14:5). Sin embargo, también existe un uso simbólico que sugiere la habilidad de Dios para calmar la sed del alma (Isaías 41:17; 44:3; 55:1). Aunque la mención de Jesús del agua que ofrecía se predicaba como un "regalo de Dios," la mujer sólo escuchó lo que era capaz de entender en su estado espiritual (vv. 11-12). Aunque Jesús insistía en las dimensiones espirituales de su oferta, ella perecía haber malentendido el regalo del agua como algo mágico, que la libraría de la necesidad futura de agua (v. 14). Claramente, la mujer no entendió la enseñanza de Jesús, pero lo que es importante notar es que por la conversación que interviene la mujer se quedó y pasó de ser una cínica proveedora de agua estancada a mostrar un deseo genuino de tomar del "agua viva" que Jesús le ofrecía (v. 15).

     

    Aplicación: Se debe entender que las "necesidades sentidas" son verdaderos asuntos en la vivencia y calidad de la vida. Quizá, por lo que son tan básicas, a menudo es difícil ver más allá como puentes analógicos que ilustren una mayor necesidad espiritual. Al alcanzar a nuestros amigos católicos, las analogías a las necesidades fundamentales en la vida pueden ser medios útiles para presentarles la gracia salvadora de Dios. La gente, a menudo, hacen una rápida conexión espiritual, pero siempre hay personas que, inicialmente no entienden. El compromiso de compartir el evangelio no debe tener tiempo límite y debe de usar todas las posibilidades para hacer el evangelio claro y entendible. Recibir el evangelio es un ejercicio espiritual y los que no han experimentado el regalo de Dios están espiritualmente muertos y sufren de un entendimiento entenebrecido (2 Corintios 4:4-6; Efesios 2:1; 4:17-18; 1 Pedro 4:6). Entre tanto que haya genuino interés, el testigo evangélico cristiano no debe cansarse, no importa lo lento de algún progreso, o de malos entendidos, lo cual regularmente es el caso. Como Jesús le habló a la mujer samaritana del agua de vida eventualmente una nueva posibilidad empezó a amanecer en su vida. Ella saciaría la sed de su alma y experimentaría una vida diferente. Al cultivar nuestra amistad, estamos en mejor posición de crear interés en asuntos espirituales al ayudarles a ver que nuestra necesidad de Jesús es básica y universal. Una manera de hacer esto es compartir nuestro testimonio de que la clase de vida diferente la ha obrado Jesucristo en nosotros.

     

    Jesús comprendió su situación (Juan 4:16-18)

     

    Al examinar su condición espiritual de pérdida

    La indagación de Jesús en el estado marital de la samaritana se presta a interpretaciones. Mientras que unos eruditos creen que Jesús se defendía de un cargo de lo inapropiado de discutir un asunto íntimo con la mujer sola y en público no parece probable, los evangelios están llenos de ocasiones cuando las acciones de Jesús enfurecieron "las escuadras religiosas de moralidad" de ese día (Mateo 9:11; 11:19; 12:9-14; Marcos 2:16; Lucas 6:7; 15:1-2; Juan 8:1-6; y otros).

     

    Indudablemente, Su razón primaria tuvo que ser la de preparar su corazón para que recibiera el agua viva del evangelio. Pedirle que trajera a su esposo (v. 16) la condujo rápidamente a la condición patológica de su vida. A menudo, la gente intenta segregar lo "espiritual" de lo "secular," cree que ambas esferas de la vida pueden obrar independientemente una de la otra. Sin embargo, Jesús no vio tal línea de demarcación. Jesús no se extralimitó al considerar su estado civil. El evangelio en su poder presenta la soberanía de Dios a todos los aspectos de la vida.

     

    Es importante notar que Su pedido de que la mujer trajera a su esposo no lo presentó en tono condenatorio. Aunque la mujer era pecadora aun en las esferas más liberales del matrimonio y el divorcio en la cultura, no se presenta una actitud de juicio hacia ella.  Sin embargo, Jesús ejerció el "amor firme" que le ayudó a la mujer a darse cuenta de la necesidad de la salvación al forzar hacia la superficie su deplorable historia marital y reforzar su necesidad de transformación espiritual.

     

    Aplicación: No debe tomarse a la ligera la decisión de examinar los delicados asuntos morales en las vidas de los que deseamos alcanzar para Cristo. Aunque Jesús tenía los datos necesarios para presentarle la seriedad de sus lapsos morales a la mujer samaritana, un entendimiento sin prejuicios no nos está disponible. Aun, hasta el grado que la relación madura y en la medida en que crecen los niveles de comodidad, la gente revelará episodios penosos en su vida que reclaman sanidad. Las fallas morales, tan comunes en nuestra cultura moderna, es tan común entre los católico-romanos como entre la gente en general. En tiempos críticos tales como estos es importante recordar que aunque Jesús no aprobó el estilo de vida de la mujer, tuvo que tener un tono de compasión. Al tratar con los católico-romanos, recuerde que la seguridad de la salvación y la declaración de perdón total del pecado no se enseñan en la iglesia católica. Tratar con asuntos de la conducta pecaminosa a menudo tiende a llevarnos a extremos fáciles pero dañinos de juicios contradictorios o permisibilidad no confrontacional. Dios requiere nada menos que la misericordia y la justicia de Sus siervos.

     

    Al encontrar el fragmento redimible de su vida

    La respuesta de la mujer a Jesús, aunque lacónica (breve, seca), era verdadera, "no tengo marido." Aunque queda implícito que su historia marital era bien conocida en la comunidad (vea vv. 28-29), reconocer la inmensidad de su fracaso marital no es algo que ella podía admitir fácilmente sin herir más su ego. Es importante notar el trato de Jesús. Aunque hubiera podido presentarle su decepción y falta se sinceridad con Él, se concentró en lo positivo de su respuesta.

     

    La instrucción de Pablo a los filipenses nos ayuda aquí. Como creyentes debemos "permanecer" en los aspectos de la vida más honorables y nobles (Filipenses 4:8). El apóstol usó el verbo "permanecer" para expresar básicamente la idea de dar razón o tener en cuenta, etc. Pablo desea que sigamos lo que Jesús hizo en nuestra práctica; al mirar a la mujer samaritana, Jesús acreditó a su cuenta lo poco que se podía salvar del desastre de su vida. Jesús es un experto en este trato. De Él se dice en Mateo 12:20 "No acabará de romper la caña quebrada ni apagará la mecha que apenas arde, hasta que haga triunfar la justicia." Jesús tomó la oportunidad para demandar su honestidad básica: "En esto has dicho la verdad" (v. 18). Entre tanto que el rescoldo arda se puede hacer la obra, su conciencia no estaba irreparablemente dañada y Dios aún podía avivar el fuego del evangelio en su vida (vea Tito 1:15-16).

     

    Aplicación: Es bien conocida y abusada la verdad, que como la moneda, toda historia tiene dos caras. Las experiencias dolorosas de la vida, a menudo son el resultado del abuso externo, pero la conducta personal destructiva también cobra su fuerza. Recuerde que el evangelio empieza con el entendimiento de la naturaleza caída del hombre (Romanos 3:23). El evangelio es "buena noticia" específicamente por que es la manera de Dios de redimir nuestra vida de las garras del pecado y la muerte (Lucas 4:18-19; Juan 10:10; 1 Juan 3:8). Cuando se toma seriamente el evangelio forzará a encarar la raíz que causa destrucción y malestar en la vida. Honesta y transparentemente en la persona se debe provocar el entendimiento y la misericordia en el hijo de Dios. Así, al despertar en la persona el interés en un nuevo estilo de vida, Jesús mantuvo el diálogo en una nota positiva. Ella continuó escuchándolo al sentir que Él estaba dispuesto a ver en ella lo mejor.

     

    Jesús se concentró en los aspectos esenciales de la salvación (419-24)

     

    Al evadir discusiones de "religión"

    Como se ha notado, los samaritanos tenían un grupo de creencias teológicas distintas, basadas en parte en su entendimiento "alterno" de la Escritura. A diferencia de los judíos, que reconocían la autoridad de la Torah, los libros proféticos y los escritos (Tanak), los samaritanos aceptaron sólo los escritos de Moisés (Pentateuco) como inspirados. Los samaritanos creían que Moisés había identificado el sitio apropiado para la adoración de Yahwe como opuesto al Monte Ebal - Monte Gerizim (Deuteronomio 27:1-28:68). También creían que Abraham había ofrecido a Isaac en el Monte Gerizim en vez de Sión cerca de Jerusalén. Sin embargo, Jesús no tenía la intención de favorecer a ninguno de los dos lugares. Como el capitán de las huestes del Señor que se encontró con Josué cerca de Jericó, Su espada no se podía comprar ni asumirse de ninguna manera (Josué 5:13-15).

     

    Se debe enfatizar  que desde la perspectiva cristiana tanto la religión samaritana como el judaísmo palestinense del primer siglo eran expresiones igualmente ilegítimas de la adoración de Yahwe (v. 21 vea v. 24). Para Jesús, ambas tradiciones habían fallado dar en el blanco. La adoración a Dios no dependía del lugar geográfico, algo que ambas religiones enfatizaban. Esteban el mártir cristiano del primer siglo, pagó con su vida por proclamar que la fe en Cristo libera a los adoradores de las ataduras a localidades terrenales, no importa que tan significativas sean para su fe (vea Hechos 7:48).

     

    Aplicación: Oportunidades para entrar en el debate teológico prolongado crean mucha energía pero en el análisis final va mal encausado. Raramente llevan a una decisión de recibir a Cristo. Tenemos que ser capaces de ejercer discernimiento y saber lo que la persona en verdad necesita y tener la fortaleza de mantenerse enfocado "en las metas del reino." Existe una razón por la cual los cirujanos no le permiten al paciente ingerir comida por doce horas antes de la operación. Comida no digerida en los intestinos, aunque sea nutritiva en sí misma, puede ser mortal, aun en las operaciones quirúrgicas más sencillas. De igual manera el debate teológico en cuanto a asuntos no esenciales de la tradición religiosa sólo enloda el agua y mantiene a los perdidos sin enfocarse en su necesidad del Salvador.

     

    Los testigos cristianos evangélicos deben tener en cuenta la importancia que el católico-romano le da a hacer peregrinajes a los santuarios religiosos. Por ejemplo, hay santuarios a María en muchos países de mundo. Mientras que unos son bien conocidos y endorsados por la iglesia católica (p. ej., Portugal, Fátima; Francia, Lourdes; México, Guadalupe; etc.), otros sitios pueden no ser más que hogares privados o en campo abierto. Tales peregrinajes usualmente se tienen para cumplir votos y para agregar méritos, sea para sí mismos o para una persona amada. Recuerde que Jesús presentó la adoración real al elevar la conversación más allá de asuntos geográficos. No corra el riesgo de ofender a su amigo católico-romano al atacar sus prácticas piadosas. Permanezca en el mensaje y continúe demostrando la necesidad de la adoración llena de poder del Espíritu Santo y basada en la relación personal con el Padre por medio de Jesucristo. Cuando los creyentes entiendan la suficiencia que Cristo da, verán lo innecesario de muchas prácticas religiosas.

     

    Finalmente, se debe tener en cuenta que a menudo la gente desea considerar asuntos teológicos específicamente para evitar tratar con la obra del Espíritu Santo en sus vidas. La mujer samaritana hubiera podido haber tratado esas tácticas distractoras en Jesús. De nuevo, necesitamos asociarnos con el Espíritu de Dios (Hechos 8:12-17) y no llegar a ser un impedimento u obstáculo a Su obra de salvación. Con esto no se dice que no haya lugar para discutir diferencias religiosas. Sin embargo, estará de acuerdo que discutir puntos de teología es más productivo cuando se habla con una persona que ha sido movida por el Espíritu para que tenga la mente de Cristo (Juan 14:17; 1 Corintios 2:11-13, 15; 1 Pedro 2:1-3). Tener una discusión teológica con alguien muerto en sus delitos y pecados no tiene mucha esperanza (2 Corintios 2:14).

     

    Al enfocarse en la "relación"

    Jesús le respondió al asunto religioso de la mujer al elevar la conversación a la necesidad final, sentida o de otra manera: "los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad" (v. 23). La religión de los judíos y de los samaritanos era estrecha y nacionalista (vea Hechos 16). Jesús aclara que el "Espíritu" y la "Verdad" son necesarios para la adoración. No están exclusivamente bajo la guardia de ningún grupo "provincial," no importa que tan venerable parezca ser. Un comentarista interpreta el Espíritu y la Verdad pronunciados por Jesús en esta manera: "la adoración se manifestará en la esfera del espíritu [Espíritu] (Romanos 1:9; Efesios 6:18), en la vida interior del hombre como opuesta a la adoración en un sitio en particular, . . . y será adoración a Dios como realmente es [Verdad], es decir adoración con conocimiento de primera mano en oposición al que es mediado por simbolismos."  Parece claro que de ambos conceptos Jesús enfatiza la necesidad el de adorar en el "santuario interno del corazón" (vea 1 Reyes 8:27; Isaías 66:1; Miqueas 6:6-8; Marcos 14:58; Lucas 17:21; Hechos 7:48; 17:25), que sólo puede ser por medio de una relación personal con Dios.  El Espíritu se relaciona con la parte interior sujetiva de la persona, mientras que la Verdad se relaciona con la presencia de Dios no mediada, el Ser objeto de nuestra adoración (1 Corintios 13:12). Así los verdaderos adoradores son los que tienen una relación espiritual con Él.

     

    Aplicación: El concepto de una relación personal con Dios es difícil de comunicárselo a los católico-romanos. Ricos en simbolismo y llenos de misterio, muchos de ellos están asombrados y abrumados con el mensaje implícito de la pompa religiosa. Para ellos, Dios es totalmente trascendental y sólo se le puede aprender por medio de la meditación, los sacerdotes y de los sacramentos. La revelación de Dios como nuestro Padre celestial, sin embargo, puede ser una metáfora eficaz para enfatizar la necesidad de una relación personal. El testimonio personal de uno puede ser la mejor manera de comunicar la posibilidad de experimentar la comunión real con Dios por medio de Jesucristo.

     

    Jesús comunicó el mensaje progresivamente (4:9, 11, 19, 29)

    Las diversas maneras en las cuales la mujer samaritana se refiere a Jesús nos da la idea de su creciente entendimiento y apreciación por este hombre que acaba de conocer.

     

    La impresión inicial que tuvo de Él fue que era "judío."

    Las impresiones iniciales de la mujer acerca de Jesús probablemente se formaron por la acumulación de los siglos de odio, animosidad y sospecha almacenados contra el pueblo judío. Su reconocimiento de Él como judío está en yuxtaposición de ella como samaritana. El encuentro revela de una manera muy sucinta la existencia de una rivalidad que se mantiene y que les impide verse con la buena voluntad de una humanidad común. Esto se afirma más todavía por la explicación parentética del autor en el v. 9: "como los judíos no usan nada en común con los samaritanos." Por su actitud, la mujer samaritana le recuerda a Jesús del gran desafío que Él confronta en Su misión de buscar y salvar lo que está perdido.

     

    Aplicación: Hay los que tienen una muy vaga o aun negativa percepción de la persona de Jesucristo. Esto puede ser verdad por un limitado entendimiento de los evangelios, por las prácticas religiosas que no son bíblicas de los que están a su alrededor, o por las relaciones hirientes con el pueblo que se llama a sí mismo cristiano. El asunto que tenemos que encarar es: ¿cómo podemos ayudarles a conocer al Cristo real y llegar al punto donde ellos deseen tener una experiencia de salvación personal por medio de la fe en Él?

     

    Su actitud hacia Él mejoró al llamarlo "Señor"

    Casi todos los comentaristas están de acuerdo que Juan no nos ha dado todo el texto de la conversación. Tuvo que haber un intercambio considerable entre Jesús y la samaritana. Lo que resulta claro es que durante la conversación la cortina de hierro del odio se empezó a caer. El término "señor" se puede traducir como "Señor" (de kurie, kurios) apropiadamente se traduce como "señor" en sus tres usos se sugiere un respeto creciente de la mujer hacia Jesús (vv. 11, 15, 19). Jesús la trató diferentemente y por eso la mujer empieza a tratarlo con respeto. Y no lo trató con la actitud negativa hacia todos los judíos. El respeto creció. Ella ya no estaba controlada por la actitud negativa hacia los judíos. El respeto que creció hacia Él le permitió a ella poner de lado las rivalidades fútiles y enfocarse en la sustancia del problema; ¿cómo podría este señor sacar agua viva cuando no tiene ninguna vasija con qué extraerla?

     

    Aplicación: ¿Qué tendremos que hacer para que nuestros amigos y familiares tengan una actitud respetuosa hacia el Cristo de la Escritura? La Biblia reconoce el poder de la bondad y de tratar a las personas con respeto (Proverbios 25:21-22; 2 Timoteo 2:24-25). A menudo una buena palabra y una disposición agradable logran mucho para reducir las tensiones. El testigo cristiano evangélico no se debe dejar engañar por los prejuicios paralizantes sino desarrollar un verdadero interés por las personas. Confíe en el poder del amor. Muchos testifican que a menudo no hay más grandes amigos que los que ganamos al demostrar amor.

     

    Posteriormente, ella empezó a llamarlo "Profeta"

    El reconocimiento de la mujer de Jesús como profeta fue un paso de avanzada en la dirección correcta. Aunque los judíos palestinos veneraban a los profetas de antaño (Mateo 10:41; 23:29; Hebreos 1:1), y creían que los escritos proféticos eran inspirados (Hechos 13:15), la estatura de los profetas en la cultura samaritana no era bien conocida. Por ejemplo, sabemos que los samaritanos no consideraban los escritos proféticos como inspirados. No obstante, como esta narración lo implica, el don profético se reconocía. La mujer llegó a entender que Jesús no era meramente un caballero de buenos modales. En vez de eso, Él tenía poderes divinamente concedidos, como los exhibidos cuando le divulgó toda su historia marital. Por le menos la mujer reconoció que Jesús era un portavoz de Dios. Ella empezó a sentirse en una posición incomoda al darse cuenta que Dios había notado su situación pecaminosa.

     

    Aplicación: Pablo reconoce el don de profecía en varias de sus cartas (Romanos 12:6; 1 Corintios 12:10, 28; Efesios 2:20; 3:5; 4:11). Aunque con frecuencia asociamos la profecía como la habilidad de ver el futuro (p. ej., Juan en Patmos, Apocalipsis 1:3), los profetas siempre tenían relevancia contemporánea en Israel tanto como en la iglesia (1 Corintios 14:31). Como Pablo muestra, los profetas a menudo trajeron palabras de ánimo a la iglesia. Esto es algo que el cristiano que se le requiera hacer al cristiano al trabajar con la gente que lucha para hacer un compromiso de fe en Cristo.

     

    La exhortación ocurre cuando estamos como representantes de Dios y fielmente pronunciamos las medidas no negociables de Dios en cuanto al bien y al mal. La oportunidad de "exhortar" se presenta fácilmente cuando confrontamos la enseñanza de pecado de la iglesia católico romana. A los católico romanos se les ha enseñado a clasificar los pecados como veniales (los menos serios y perdonables por medio de la confesión) o mortales (imperdonables). El entendimiento del concepto bíblico del pecado es esencial para reconocer nuestra necesidad de un Salvador. El punto aquí es que como heraldos del evangelio tenemos que ejercer nuestros propios dones "proféticos." Cuando lo hacemos, tenemos que estar fielmente comprometidos con la Palabra de Dios, pero debemos actuar en un espíritu de humildad no sea que nosotros mismos caigamos (Romanos 11:20; 1 Corintios 10:12; Santiago 4:6; Judas 20-23).

     

    Muchos cristianos nominales con un trasfondo católico romano no tienen dificultad de pensar de Jesús como una persona enviada por Dios. Ese es un punto magnífico para empezar. El problema yace, sin embargo, en el hecho que no tienen entendimiento bíblico de la persona y obra de Cristo Jesús. Para muchos, Jesús es un niño impotente en los brazos de María o un Cristo muerto en la cruz. Aunque Jesús pasó por las etapas de la cuna a la cruz, el hecho es que ni permaneció como niño incapaz ni como muerto en la cruz. Él resucitó de entre los muertos y está sentado a la diestra del Padre intercediendo por nosotros. Por medio de relaciones significativas  y los estudios bíblicos debemos comprometernos la guiar a estos cristianos nominales a llegar a un entendimiento del Jesús real de la Biblia. Simplemente conocer que Jesús era profeta enviado por Dios no es suficiente para que la persona se salve.

     

    Finalmente ella lo reconoció como el "Mesías"

    Juan nota que fue la misma mujer la que trajo el tema del Mesías (v. 25). Es totalmente posible que el rechazo total que hiciera Jesús de la religión nacionalista le diera razón para preguntarse si alguien que hablara con tal audacia no pudiera ser otro que el Mesías. Él no solamente habló íntimamente a su vida personal (vv.16-19) sino que también pasó juicio sobre la religión en general y predijo el establecimiento de la verdadera adoración (vv. 20-24).

     

    Como los judíos, los samaritanos también tenían expectativas mesiánicas. En los escritos de Moisés, particularmente en Deuteronomio 18:15-18, se presenta esta idea inicialmente. Josefa nota que había también un celo mesiánico en Samaria durante el tiempo de Jesús.  Los samaritanos anticipaban al que revelaría nuevas verdades sobre Dios y el hombre.

     

    El comentario de la mujer sobre el Mesías le dio a Jesús la oportunidad para dirigir la conversación a un clímax inmediato: "Ése soy yo, el que habla contigo" (v. 26). Con lenguaje reminiscente de Isaías 52:6 (yo soy quien dice: ¡Aquí estoy!), y la conexión innegable con Éxodo3:14 (Yo soy el que soy respondió Dios a Moisés), Jesús afirmó que Él es el cumplimiento de su esperanza, ¡y lo hace proclamando divinidad! Aunque el encuentro entre Jesús y la mujer se termina por la llegada de los discípulos y Su subsiguiente discusión con ellos (vv. 27, 31-38), la mujer seguramente fue afectada. En efecto, ella se va dejando el pozo atrás, y olvidando su cántaro (v. 28). Posteriormente, en la villa, ella recuenta a las gentes su estupendo encuentro con Jesús y se pregunta "¿No será éste el Cristo?" Existe la impresión que aun con la proclamación de Jesús por la mujer ella aun guardaba algunas reservaciones. Aunque no se registra que la mujer explícitamente haya confesado a Jesús como el Cristo, es evidente por lo que sigue del encuentro que su testimonio hizo que muchos en la villa buscaran a Jesús (vv. 30, 39-42). significativamente, Juan 4:42 implica que, como muchos en la villa, la mujer había ido más allá de la especulación a la aceptación total de Jesús como su Salvador.

     

    Aplicación: Reconocer a Jesús como el único Salvador enviado por Dios es crucial para la redición humana. El proceso que toma a la persona sólo parte del camino para reconocerlo como Salvador no va suficientemente lejos (vea Mateo 16:13-17; Marcos 8:27-29; Lucas 9:18-20). A menudo, la gente ve a Jesús como una figura religiosa iluminada, como Buda, Mahoma, o un místico oriental. Los católico romanos, aunque ven a Jesús como el Mesías, también tienden a conceder papeles salvíficos a los santos, y a la virgen María. Como la samaritana la gente necesita luchar con sus pobres percepciones hasta que vean la singularidad del ministerio de Jesús. De alguna manera, necesitan ser instruidos cuidadosamente hasta que lleguen a ver el lugar único que tiene Jesús en la historia de la salvación (Juan 14:6; Hechos 4:12; 1 Timoteo 2:5).

     

    Conclusión

    La discusión de Jesús con Sus discípulos cuando regresaron de la villa es instrumental para darnos un asidero en cómo interpretar esta historia. Juan nos muestra que el encuentro con la samaritana tiene que preciarse por sus implicaciones evangelizadoras. Cuando los discípulos regresaron estaban tan atrapados en los lazos de las antiguas rivalidades (v. 27) que solamente se enfocaron en el aparente lapso de Jesús. Sin embargo, Jesús usó la oportunidad para mostrarles la gran cosecha que les esperaba en Samaria, si tenían ojos para ver más allá de sus prejuicios (vv. 31-38). El alcance de Jesús hacia la samaritana en el pozo es un poderoso ejemplo que nos desafía a alcanzar más allá de nosotros mismos con confianza sabiendo que Dios alcanzará a muchos con el evangelio.


    Repaso

    Necesitamos ir fuera de nuestro camino geográfica y socialmente si vamos a alcanzar a los católico romanos y testificarles eficazmente.

     

    Podemos crear interés en los asuntos espirituales al relacionarnos con las necesidades sentidas, que experimenta cada persona.

     

    Debemos evitar el espíritu de condenación cuando confrontamos el pecado de la gente y recordar que Dios es poderoso y deseoso de perdonar a todos los que a Él vienen.

     

    Debemos reconocer honestamente los aspectos positivos de sus vidas que edifican la estima propia y que se enfocan que lo que puede llegar a ser por medio de la gracia y el poder de Jesucristo.

     

    Debemos concentrarnos en lo que es esencial para la salvación y evitar discusiones que crean barreras relacionales en vez de puentes de confianza.

     

    Debemos comunicar pacientemente confiando en la obra del Espíritu Santo in la mente del simpatizante para crear entendimiento de la persona y del regalo de Cristo.


    Consejos Prácticos

    En todo Su ministerio terrenal, Jesús se encontró con personas con quienes no estaba de acuerdo a causa de: 1) su estilo de vida (la samaritana); 2) teología (Nicodemo); 3) afiliación política (Zaqueo) o 4) valores (el joven rico). Sin embargo, es claro que Él los amaba.

     

    Por medio de Sus palabras, y por Su ejemplo, Jesús nos enseña a:

    • Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:37-40)
    • Ministrar a las necesidades de los que son diferentes a nosotros (el buen samaritano)-(Lucas 10:30-37).
    • Perdonar a otros-(Mateo 18:21-22)
    • Amar a nuestros enemigos y orar por los que nos persiguen-(Mateo 5:43-48).

     

     

    Evite

    • Criticar la iglesia católica, sus doctrinas, sus prácticas o sus miembros. Aun si siente que tiene un punto válido, es contra- producente criticar por dos razones: (1) No es el Espíritu de Cristo; (2) Solamente se antagoniza a la gente.
    • Ridiculizar cualquiera de las prácticas de la iglesia católica. Algunos evangélicos están listos para burlarse de los sacramentales (imágenes, estatuas, crucifijos, etc.) y sus prácticas religiosas. Estas cosas son muy queridas para los católicos.
    • Ser negativo solamente porque difiere con alguien. Puede estar en desacuerdo sin ser desagradable.

     

    Procure

     

    • Amar a sus amigos católicos. Halle oportunidades para demostrar amor en maneras prácticas.
    • Ore con y por sus amigos católicos. Muchos de ellos jamás han tenido la experiencia de que alguien ore por ellos por nombre y mencionando sus necesidades al Señor. Ore: "Señor, te presento a ___(nombre)__. Tú sabes que tiene esta necesidad (mencione la necesidad) y Tú has prometido escuchar nuestras oraciones. Bendice a (nombre), ayuda en esta necesidad que tiene." Hallará que ayuda empezar con le Padrenuestro y encontrará que se unen con usted en esa oración.
    • Ver lo mejor en ellos. Cuando alguien le dice, "Yo soy católico," esté en una posición tanto espiritual como emocionalmente para decir: "Tengo mucho gusto de conocerlo." Permita que el amor de Cristo fluya a través de usted. Recuerde, a todo el que usted conoce es una persona por quien Cristo murió.
    • Ponerse en su lugar (vea 1 Corintios 9:19-23). Procure razonar, ¿cómo ir de una posición tradicional a una bíblica?

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    PREPARANDONOS PARA COMPARTIR

     

    Prepare su testimonio

     

    Uno de los medios más poderosos para testificar es compartir el testimonio. La gente generalmente escucha cuando se comparte la diferencia que Jesús ha hecho en nuestras vidas. Comparta su testimonio con humildad, breve y claramente. Evite la "jerga eclesiástica" y use un vocabulario que la gente entienda.

     

    El testimonio de Pablo

    Cuando el apóstol Pablo (Hecho 26) contó su testimonio, generalmente usó el siguiente bosquejo:
    1. Lo que era mi vida antes de conocer a Cristo.
    2. Cómo llegué a conocer a Cristo.
    3. Cómo Cristo me ayuda a encarar la vida hoy.
    4. Cómo puede usted llegar a conocer a Cristo.

     

    El testimonio de Nicodemo

    Otra manera de compartir su testimonio es seguir el bosquejo del estudio bíblico sobre Nicodemo:

    1. Descubrimiento - Cómo descubro que Cristo murió para salvarme.
    2. Deliberación - Preguntas que surgen al tratar de entender cómo se invita a Cristo a la vida.
    3. Decisión - Cómo decidir invitar a Cristo a la vida.
    4. Disonancia - Dudas y presiones que tuve después de decidir ser un seguidor de Cristo.
    5. Ser discípulo - Cómo me ayudó el Señor a vencer esas dudas y presiones y lo que mi vida es ahora que tengo una relación personal con Cristo.

     

    El testimonio de Timoteo

    Si usted ha crecido en una familia evangélica, su testimonio puede ser similar al de Timoteo. Pablo le dice a Timoteo, que desde la niñez ha conocido las Escrituras, las cuales lo han hecho sabio para la salvación que se encuentra en Cristo (2 Timoteo 3:15). Es obvio que Timoteo aprendió las Escrituras al crecer y luego llegó a poner su fe en Cristo como su Salvador personal. Por eso es que llegó a ser "sabio para la salvación." Si su experiencia fue similar a la de Timoteo su testimonio se puede organizar de esta manera:

    1. Cómo crecí aprendiendo las Escrituras en casa.
    2. Cómo decidí personalmente recibir a Cristo.
    3. Cómo Cristo me ha librado de muchas caídas.
    4. Lo que Cristo significa para mí en mi vida diaria.

     

    Testimonio de porciones de la vida

    Algunos testimonios pueden no empezar con la descripción de una experiencia de conversión, sino con una experiencia de la vida en la que la presencia de Jesucristo ha cambiado por completo la situación. Estos tipos de testimonios son más eficaces cuando la persona que se desea alcanzar con el amor de Cristo atraviesa una experiencia similar. Algunas de estas experiencias son:

    1. Duelo - la pérdida de un amado, enfermedad, ansiedad.
    2. Transición - en la vida personal, en el trabajo, en la familia, en la comunidad.
    3. Gozos - logros, reconocimientos, reconciliación.
    4. Influencias - personas que han influido nuestra vida.

    En estos ejemplos lo mejor que puede hacer es escuchar cuando la persona habla lo que hay en el corazón, hacen preguntas, y empatice con su experiencia. Después de hacer esto, puede compartir con ellos una experiencia similar que usted ha tenido e indique cómo el conocer a Cristo como su Salvador personal le ha ayudado en estas experiencias y ha enriquecido su vida. Luego puede compartirle cómo Cristo puede bendecir sus vidas con Su presencia permanente.

     

    Practique su testimonio

    Use el bosquejo que mejor se encaje a su experiencia. Escriba un párrafo breve bajo cada división y diga cómo vino a conocer a Cristo como su Salvador personal. Después que haya preparado su testimonio, dedique tiempo para compartirlo con alguien en su grupo. Cuando presente su testimonio con un amigo, diga de las dudas lo temores que tenía y luego comparta, con entusiasmo, la diferencia que su fe personal en Cristo ha significado en su vida.

     

    Preparación para presentar el evangelio

    Guía

    Existen algunas guías que tenemos que seguir si vamos a guiar a nuestros amigos católicos a la experiencia de salvación en Cristo.

     

    1. No discuta religión. Su propósito principal es guiar a la persona a Cristo.
    2. Presente el evangelio con simplicidad y buena lógica.
    3. Distinga entre la posición oficial de la iglesia católica y lo que cada individuo cree.
    4. Cuando estudien la Biblia juntos, permita la oportunidad de descubrimiento de lo que dice la Palabra de Dios. Anime a que la persona lea los versículos, a pensar el significado y deje que la Palabra de Dios les hable.
    5. Concéntrese sólo en los asuntos esenciales para la salvación. No discuta asuntos equivocados.
    6. No pregunte: "¿Es usted cristiano?" (Los católicos se consideran a sí mismos cristianos) o "¿Es usted salvo?" La pregunta debe ser: "¿Cuál es su relación personal con Cristo?"
    7. Use una Biblia católica o una versión aceptable a los católicos tal como La Versión Popular.
    8. Haga hincapié que un regalo no se posee sino hasta cuando se recibe (Romanos 6:23; Juan 1:12).

    Marque un Nuevo Testamento

     

    1.  Instrucciones

     

    Una de las mejores maneras de presentar el plan de salvación a los católicos es usar el Nuevo Testamento marcado. Esto ayuda a leer los versículos directamente de la Palabra de Dios. También ayuda para entregarle el Nuevo Testamento al simpatizante. Ha habido numerosas ocasiones cuando el simpatizante no ha entendido todo el significado de los pasajes hasta cuando los ha leído varias veces en período de tiempo.

     

    a. En la primera página del Nuevo Testamento escriba la pregunta: "¿Cuál es su relación personal con Cristo?" Luego incluya "Vaya a la página _."
    b. Después de ir la página _ donde se encuentra Juan 10:10:

    1. Subraye el versículo con un marcador amarillo claro.
    2. En el margen superior escriba la pregunta: "¿Por qué vino Cristo?"
    3. Escriba en el margen inferior de la página: "Vaya a la página _" (Donde se encuentra Romanos 3:23).

    c. Repita los pasos del 1-3 para cada versículo de la presentación de evangelio y escriba las preguntas apropiadas de la presentación del evangelio (vea la lista más adelante).

    d. En la última página del Nuevo Testamento escriba:

     

    MI DECISIÓN DE ACEPTAR A CRISTO

    Admito ante Dios que soy pecador y que Cristo murió por mis pecados. Ahora abro la puerta de mi vida para aceptar a Cristo y Su regalo de salvación.

    Nombre ______________________

     

    Fecha: _______________________

     

    2. Preguntas

     

    Empiece con la pregunta: "¿Cuál es su relación personal con Cristo?" Explique: "No vamos a hablar de religión; sólo queremos encontrar lo que la Biblia dice de nuestra relación con Cristo." Pase de allí a las preguntas que se encuentran en el Nuevo Testamento marcado.

     

    a. ¿Por qué vino Cristo? (Juan 10:10)
    b. ¿Por qué no tenemos ese regalo? (Romanos 3:23)
    c. ¿Cuál es el resultado del pecado? (Romanos 6:23a)
    d. ¿Cuál es el regalo de Dios? (Romanos 6:23b)
    e. ¿Cómo hizo Dios esto posible? (Romanos 5:8)
    f. ¿Podemos ganarnos este regalo? (Efesios 2:8-9)
    g. Si nos pudiéramos ganarnos este regalo (Gálatas 2:21), ¿hubiera tenido que morir Cristo? (Gálatas 3:1-5)
    h. ¿Cómo llega a ser nuestro ese regalo? (Juan 1:12)
    i. ¿Cómo recibió el ladrón en la cruz ese regalo? (Lucas 23:39-43)
    j. ¿Podemos estar seguros que hemos recibido ese regalo? (Juan 5:24)
    k. ¿Desea abrir la puerta de su vida a Cristo? (Apocalipsis 3:30)

    Entréguele a su amigo el Nuevo Testamento como un regalo. Sugiera que lean estas porciones de la Escritura subrayadas. Déjeles saber que estará orando por su vida y que le gustaría seguir conversando con él y contestarle sus preguntas.

     

    Presentación del plan de salvación con el Nuevo Testamento marcado

     

    Si la oportunidad se presenta y su amigo es receptivo para escuchar lo que la Biblia dice de la salvación, puede usar el mismo Nuevo Testamento marcado para presentar el evangelio. Sin embargo, existen algunas guías que le gustará tener en cuenta:

     

    1. Tiene que permitir que su amigo lea en voz alta la primera pregunta, luego el versículo bíblico y entonces responda la pregunta en voz alta. La Biblia dice que la fe viene por el oír la Palabra de Dios.

    2. Si su amigo no responde correctamente, pídale que lo lea de nuevo. Es muy importante que la gente descubra por sí misma lo que dice la Palabra de Dios. Por ejemplo, si usted les dice a sus amigos que son pecadores, puede que respondan defensivamente. Pero si leen, "todos pecaron," sabrán que están incluidos.

    3. Pida a su amigo que haga la oración de aceptación juntamente con usted.

    Si su amigo no está listo todavía, hago lo siguiente:

    4. Ore por su amigo. Empiece con el Padrenuestro.

    5. Luego pídale a Dios que ayude a su amigo a aprender las cosas que Dios desea que su amigo sepa. Ore por alguna necesidad que él pueda tener.
    (Sugerencia: haga la oración tan personal como sea posible. Si desea tome de la mano a su amigo)

    6. Pida que su amigo firme cuando haya hecho la decisión de aceptar a Cristo.

     

    Un plan de la salvación

    Otra manera muy simple de presentar el plan de salvación es el de J. B. Rowell.

    "1" (Romanos 3:23)

    "2" (Juan 1:29)

    "3" (Hechos 16:31)

    "4" (Mateo 11:28)

    Usar un tratado

    Hay veces cuando conviene use un tratado breve y bien escrito para explicar el plan de salvación a un amigo o familiar. Se pueden usar en el curso de la conversación o se pueden dar como regalo para que la persona lo lea y discutirlo juntos posteriormente. Al seleccionar el tratado, sin embargo, evite los que son muy confrontacionales o que básicamente intentan probar que las creencias de la iglesia católica son totalmente erróneas. Ese tipo de tratado ofende y aliena a la gente.

    Notas

    1 Josefo, Antiquities of the Jews 20.118; life 269.
    2Antiquities 13.9.1; Wars 1.2.6
    3 Merril C. Tenney, The Gospel of John, TEBC (Grand Rapids: Zondervan, 1981), 54
    4 Leon Morris, The Gospel According to John, TEBC (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans, 1971), n. 43, 264
    5 G. H. C. Macgregor, The Gospel of John, (New York: Happer & Row, 1928), 105.
    6 Ibid., 106.
    Antiquities, 13.9.1; Guerras 1.2.6.
    8 Adaptado del Rev. Joe O'Connel's "Witnessing to Catholics" ensayo no publicado.
    9 Adaptado de las sugerencias de Fay en William Fay and Ralph Hodge, Sharing Jesus Without Fear (Nashville: LifeWay Press, 1997), 16.
    10 Ibid.
    11 J. B. Rowell, How to Lead Catholics to Christ (n. p. 1966), p. 10.