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  • Ortodoxa Occidental

    Por Bill Gordon y Paul Negrut

    Denominación: Ortodoxa Oriental

    Introducción:
    Este boletín explica algunas de las creencias y prácticas importantes comunes a los grupos Ortodoxos. Existen muchas denominaciones americanas que se pueden clasificar como Ortodoxas Orientales.

    Estadísticas: Algunos de los principales grupos Ortodoxos Orientales y sus estadísticas de membresía en los E.E.U.U. son:

        Diócesis Albanesa Occidental de América - 1,995
        El Cárpato en América - Iglesia Católica Griega Ortodoxa Rusa-13,327
        Arquidiócesis Cristiana Ortodoxa de Antioquia de Norteamérica - 65,000
        Iglesia Apostólica Armenia de América - 200,000
        Iglesia Armenia de América, Diócesis de los - 414,000
        Iglesia Ortodoxa Cóptica - 180,000
        Arquidiócesis Ortodoxa Griega de América -1,954,500
        Iglesia Ortodoxa en América - 1,000,000
        Episcopado Ortodoxo Rumano de América -65,000
        Iglesia Ortodoxa Serbia en E.E.U.U. y Canadá - 297,000
        Iglesia Ortodoxa Siria de Antioquía (Arquidiócesis de los E.E.U.U. y Canadá) -36,000

    Historia: Las Iglesias Ortodoxas Orientales se remontan en sus inicios al establecimiento de la iglesia Cristiana en el día de Pentecostés. Se separaron de la Iglesia Latina occidental en el año 1054 D.C.

    Diferencias del Catolicismo Romano
    La Ortodoxa Oriental se confunde frecuentemente con Catolicismo Romano; por ello, es necesario entender las diferencias. Los sacerdotes Ortodoxos no tienen que ser célibes. Pueden casarse, siempre y cuando lo hagan antes de hacer sus votos. No obstante, los obispos Ortodoxos deben practicar el celibato.

    Las iglesias Ortodoxas no reconocen la supremacía del obispo de Roma (el Papa) sobre los patriarcas de las iglesias Ortodoxas. A diferencia de los católicos romanos, las iglesias Ortodoxas rechazan la doctrina filioque. Filioque es la creencia de que el Espíritu Santo procede del Hijo, así como del Padre. Los Ortodoxos utilizan Juan 15:26 como la razón para rechazar esta doctrina.

    Las Iglesias Ortodoxas Orientales se pueden clasificar en tres grupos: Iglesias Ortodoxas en el Medio Oriente, Iglesias Ortodoxas en Europa Central y Oriental, e Iglesias Ortodoxas fuera de los países tradicionalmente Ortodoxos.

    Las iglesias Ortodoxas alegan poseer la misma fe y prácticas de la iglesia primitiva del Nuevo Testamento.

    Respuesta Cristiana: Su alegato de que las iglesias Ortodoxas tienen la misma fe y prácticas que la iglesia primitiva es negado por el hecho de que no hay una fe y prácticas unificadas en las iglesias Ortodoxas de hoy en día.

    Existen diferencias significativas entre las iglesias Ortodoxas. Las iglesias difieren tanto en sus costumbres eclesiásticas como en su teología. La jerarquía paralela en la iglesia que con frecuencia existe en la misma ciudad demuestra estas divisiones entre los grupos Ortodoxos. El nacionalismo observado entre las Iglesias Ortodoxas demuestra su falta de unidad y universalidad.

    Teología Ortodoxa
    Los teólogos Ortodoxos enseñan que el conocimiento religioso se deriva de la revelación de Dios acerca de Sí Mismo. La Escritura y la Tradición Apostólica (una tradición verbal) son las dos avenidas a través de las cuales esta revelación viene a la humanidad. La iglesia preserva la parte de la revelación de Dios que no está asentada en la Escritura. La iglesia Ortodoxa es tanto el intérprete como el custodio de esta revelación. Alegan que esta tradición ha sido preservada exactamente como fue dada a la iglesia. Fue primeramente protegida en la tradición verbal de la iglesia y eventualmente fue asentada en los escritos de los Padres de la Iglesia. De acuerdo a los Ortodoxos, la Escritura y la Tradición se complementan mutuamente. Juntas, contienen la revelación completa que Dios ha dado a la iglesia.

    Una diferencia importante entre la Ortodoxia Oriental y el Cristianismo Evangélico está en la manera en que ambos grupos abordan la teología. El Cristianismo Evangélico utiliza un modelo de creación-caída-redención para interpretar la revelación de Dios, mientras que la Ortodoxia Oriental utiliza un principio de creación-deificación (teiosis). Los Evangélicos enfatizan los resultados de la caída. El pecado es una infracción a la ley de Dios, que conduce irremediablemente a la muerte. Jesús cumplió las demandas de la ley sufriendo la pena por el pecado en lugar nuestro. La justicia de Jesús es imputada a todos aquellos que creen en Él. La salvación únicamente puede ser recibida por gracia a través de la fe, y no es el resultado de las buenas obras.

    La Ortodoxia Oriental sigue un enfoque místico para llegar a Dios. Enseñan que Dios puede ser conocido por medio de la experiencia, pero no en forma intelectual. Dios trasciende la capacidad del lenguaje para describirlo o la lógica humana para comprenderlo. Dios es tanto invisible como incomprensible. En otras palabras, Dios es un enigma.

    Debido a que creen que Dios es incomprensible, la Ortodoxia no ha enfatizado el desarrollo de la teología sistemática. En lugar de esto, han puesto énfasis en el logro de una unión mística con Dios. Esta unión mística con Dios es conocida como deificación (teiosis).

    Doctrina sobre Dios
    De acuerdo a los teólogos Ortodoxos, Dios es trascendente. Aunque Dios es absolutamente trascendente, creen que Dios ha intervenido en la historia de la humanidad. Los teólogos Ortodoxos han identificado tres aspectos de Dios que les permiten afirmar tanto la trascendencia absoluta como la inmanencia de Dios. Estos tres aspectos son la esencia de Dios, las tres Personas de la Trinidad, y la energía no creada de Dios.

    Doctrina sobre la Creación
    De acuerdo a la Ortodoxia Oriental, el universo fue creado por un acto amoroso de Dios. Dios creó todo aquello que no es Dios. La creación poseía una naturaleza distinta a la de Dios. Sin embargo, La creación de Dios estaba sin culpa y era merecedora de Su amor.

    Dios no solamente da a los seres creados su estructura y variedad, sino que también les da la energía. A través del proceso de la creación, Dios ha dado a Sus criaturas la energía que les pertenece. Estas creencias forman el fundamento de la hipótesis Ortodoxa del "movimiento doble." De acuerdo a la teoría del movimiento doble, Dios se mueve hacia su creación a través de la encarnación del Logos divino. A través del logoi, la creación se mueve en dirección a Dios. La creación de forma natural se mueve hacia Él, no alejándose de Él. Con el tiempo, este movimiento hacia Dios terminará haciendo que la creación participe de las energías de Dios. Como resultado de moverse hacia Dios, se logra la perfección o la deificación.

    La Ortodoxia Oriental cree que Adán fue creado como niño. Creen que él no era un ser maduro y que solamente poseía la capacidad de la perfección. Debido a este punto de vista, la Ortodoxia no considera la caída de la humanidad con tanta seriedad como los evangélicos. Para los Ortodoxos, el problema del pecado no es tan grave como lo afirman los cristianos occidentales. Los teólogos Ortodoxos apoyan esta noción del pecado diferenciando entre persona y naturaleza. Su razonamiento es que aunque la humanidad posea la libertad de pecar a través de un acto de la voluntad, la naturaleza de la humanidad es estar en comunión con Dios. Debido a esta naturaleza, las personas buscan de manera natural la amistad con Dios.
    De acuerdo a los Ortodoxos, el pecado de Adán y Eva los afectó solamente a ellos. Sus descendientes no heredaron pecado ni culpa debido a la caída de nuestros primeros padres. La caída tuvo como consecuencia que sus descendientes se volvieran mortales y quedaran sujetos a la muerte física. Esta mortalidad resultó en una tendencia aumentada a pecar, pero solamente porque la humanidad estaba sujeta a necesidades físicas. La condición mortal de la humanidad hace que las personas estén propensas a pecar. El pecado de Adán y Eva creó una barrera de mortalidad entre Dios y la humanidad. Solamente Dios podría quitar esta barrera. Dios retiró este obstáculo a través de la encarnación de Cristo.

    Deificación
    La encarnación hizo que fuera posible que la humanidad se uniera a Dios. Los escritores Ortodoxos con frecuencia se refieren a esta unión como deificación. No es una unión con la esencia de Dios, sino con las energías divinas de Dios. Dios se revela a Sí mismo a través de Su energía. A través de la deificación, la humanidad puede participar en estas energías divinas.

    El camino a la deificación implica oración, meditación, ascetismo, y realizar buenas obras, así como recibir los santos sacramentos (proporcionamos una explicación sobre los sacramentos bajo el título "Prácticas Religiosas"). En consecuencia, Las iglesias Ortodoxas no enfatizan una relación personal con Jesucristo tan encarecidamente como toman los sacramentos. Creen que recibir los sacramentos proporciona una relación con Cristo. No es posible que uno logre esta unión meramente por la gracia de Dios a través de la fe.

    La comprensión Ortodoxa de la caída de Adán resulta en un punto de vista distorsionado de los resultados del pecado. En la Ortodoxia, el resultado de la caída es la mortalidad, no la doctrina del pecado original.

    Los Ortodoxos enseñan que el sacramento del bautismo proporciona a los participantes nueva vida. La fe en Cristo y el arrepentimiento del pecado no son necesarios para esta nueva vida. Esto se demuestra por el hecho de que los Ortodoxos bautizan a los infantes.

    El sacramentalismo de los Ortodoxos compite contra la necesidad de una fe personal en Cristo como el medio de salvación.

    Autoridad
    Los Ortodoxos alegan que las Escrituras y la Tradición Apostólica, especialmente según se registra en los escritos de los Padres de la Iglesia, son su autoridad. El canon de la Escritura utilizado por los Ortodoxos contiene los 66 libros de la Biblia Protestante, además de 10 libros adicionales que están en la Septuaginta Griega. Los Ortodoxos argumentan que, debido a que el canon de la Escritura fue creado por la iglesia, el cuerpo total de creyentes, la iglesia tiene la única autoridad para interpretar la Biblia.

    Otras Creencias
    Los Ortodoxos Orientales rechazan tanto la supremacía del obispo de Roma como su infalibilidad papal. Rechazan la inmaculada concepción de María, debido a su rechazo de la doctrina del pecado original; no obstante, sí afirman la perpetua virginidad de María, así como su asunción corporal. También dan a María el título de "Madre de Dios."

    Prácticas Religiosas
    Los Ortodoxos Orientales reconocen siete sacramentos (o misterios): la Eucaristía, el bautismo, crismación (confirmación con aceite consagrado), la ordenación, la penitencia, el matrimonio, y aceite de la santa unción para los enfermos. Creen que los elementos de los sacramentos se llenan de gracia a través del poder del Espíritu Santo. Se utilizan íconos como objetos religiosos en lugar de estatuas. El clero Ortodoxo puede casarse antes de su ordenación. Su liturgia sigue las costumbres de las iglesias orientales.

    Lineamientos para Testificar a Sus Amigos Ortodoxos
    1. Recuerde que la salvación no depende de las obras ni de su membresía en una iglesia. Depende de una relación personal con el Señor Jesucristo. Esta relación viene a través de la fe (vea Ef. 2:8 - 9).
    2. Ore y confíe en que el Espíritu Santo alcance con el mensaje del evangelio los corazones y las mentes de aquellos que están perdidos.
    3. Comparta su testimonio. Muchos Ortodoxos nunca han experimentado una relación personal con Jesucristo. Su testimonio de lo que Jesús ha hecho en su vida puede tener un gran impacto en ellos. Sea breve al compartir su testimonio. Evite utilizar términos se resulten desconocidos para los Ortodoxos, tales como: "venir al altar," "fue salvo," y "nacido de nuevo."
    4. Explique que usted está seguro de su salvación debido a la gracia de Dios. Asegúrese de comunicar que su seguridad se deriva de la gracia de Dios y no de las buenas obras ni de su capacidad para permanecer fiel (vea 1 Juan 5:13).
    5. Obséquieles una copia del Nuevo Testamento. Guíelos en la lectura de los textos que explican la salvación.
    6. Evite controversias que no sean clave para la salvación.
    7. Mantenga la presentación del evangelio centrada en Cristo.

    Fuentes
    Demetrios J. Constantelos, Understanding the Greek Orthodox Church (New York: Seabury Press, 1982).
    Eileen W. Lindner, ed., Yearbook of American and Canadian Churches 2000 (Nashville: Abingdon Press, 2000), pp. 339-349.
    John Meyendorff, Catholicity and the Church (Crestwood, N.Y.: St. Vladimir's Seminary Press, 1983), p. 100.
    Archbishop Michael, "Orthodox Theology," The Greek Theological Review 3 (Summer 1957): p. 13.
    Paul Negrut, "Orthodox Soteriology: Theosis," Churchman 109 (1995): p. 166.
    Timothy Ware, The Orthodox Church (Baltimore: Penguin Books, 1964).